"Martirio"
- Leila Yamila Parada
- 1 dic 2018
- 2 min de lectura
¡Hola! Un placer estar de vuelta. Ya era hora de regresar a este ocaso y amanecer que juntos ansían compartir con ustedes aquellas palabras y pensamientos que todos en algún momento hemos sentido, o que, por otro lado, muchos sienten aún. En esta ocasión les traigo un poema, o reflexión, que está pensado y escrito para todos aquellos que han afrontado uno o más dilemas en sus vidas que les provocó mucho dolor. De alguna forma, todos queremos descargar nuestras penas, y que mejor forma de hacerlo que plasmarlas en un cuaderno especial, ese donde tenemos nuestros secretos, deseos, metas, pensamientos, anhelos y sentimientos verdaderos. Espero les guste y se sientan identificados.
"Hagamos un concurso
donde el más sufrido
sea el más valiente de todos,
porque aún estando malherido
permanece de pie entre el resto;
el dolor de la vida sabe
siempre con gusto amargo,
y lo dulce llega al final
de cada trago de infelicidad.
Hay que aguantar todo el tramo
que la vida nos regala, porque
"a caballo regalado no
se le miran los dientes", ¿o sí?
Pero la vida me ha dado
un asno viejo e inservible
en el cual por obligación debo montar,
caer a cada rato y
cargar mis propios pesos.
Tanto tiempo ha pasado
que se me ha hecho imposible,
sin recordar a veces
que por estar en mis abismos,
que mi ser sigue visible.
Y mis actos reprobables
se tornan inolvidables,
ni los más pequeños atisbos
de elogio o amor que otros
muestran sirven para mí;
deberían ser eternos castigos
para recordarme siempre
el triste dolor de vivir.
La humedad de la lluvia
igual que mi respiración
sabe a pura y triste abstracción
como un arcano podrido
en un verano perdido.
Interminables delirios
repudian y atacan mi mente
como eternos martirios
amenazan con volver prontamente;
siendo la misma pena tan densa
y singularmente extensa,
es a la vez muy sofocante
con ideas feas y tajantes.
¿Por qué sigue pegado
mi rostro al frío vidrio
si está por demás golpeado
por esos recuerdos remotos?
Un capricho tan simple como vivir
tan largo ya no puede ser jamás,
y me convenzo cada vez más
de que una fuerza superior me sostiene,
de hacer una locura me detiene,
porque sabe que mis demonios
y mis propios velorios
un día tendrán final.
¿Pero cuándo llegará
o no vendrá?
Y las lágrimas de dolor
que nunca derramé
la lluvia traidora
por mí las dejó caer."
Autora: Leila Yamila Parada (o sea yo, la blogger).
Les dejo esto por aquí y, como siempre, espero recibir sus vistas y opiniones. ¡Saludos!





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